Cómo calmar la ansiedad

Además de las terapias psicológicas expuestas y los tratamientos farmacológicos, hay un gran trabajo que podemos hacer nosotros mismos desde casa para aprender a cómo calmar la ansiedad. Acudir a un experto es necesario cuando hablamos de casos graves o cuando nos sentimos incapacitados para controlar el problema solos.

Descubre cómo calmar la ansiedad

El primer paso para conseguir calmar la ansiedad es aceptarla y dejar de luchar contra ella. La resistencia y la necesidad de control aumentan tanto la ansiedad como la tensión. Debemos aprender a escuchar a nuestro cuerpo y dejar que exprese lo que tiene que decirnos. Es importante observar y descubrir nuestras emociones.

como calmar la ansiedad

Los problemas no tienen por qué constituir una amenaza en sí mismos, y menos si aún no existen sino que nos los imaginamos. Todo depende del cristal con el que se miren. A veces pueden constituir una oportunidad de cambio; otras debemos aceptar que son simplemente sucesos de nuestras vidas sin mayor relevancia.

El estrés y la ansiedad no tienen por qué indicar una enfermedad o un trastorno grave. Es una reacción natural ante la percepción de posibles amenazas y que cumple una función positiva. Según ha descubierto un estudio llevado a cabo por investigadores de las universidades de Búfalo y Rockefeller, el estrés puntual aumenta las cantidades cerebrales de glutamato, un neurotransmisor que favorece el aprendizaje, señala Bruce S. McEwen, coautor del estudio.

La ansiedad no es nuestra enemiga

A lo largo de nuestra vida podremos experimentar ansiedad en múltiples ocasiones; la clave está en no dejarnos invadir por pensamientos irracionales de preocupación, sino aprender a controlarlos y a centrarnos en el presente y en aquellas acciones que podemos emprender para facilitar nuestro futuro o los posibles problemas reales que puedan presentarse.

¿Qué es lo que nos quiere decir la ansiedad que sufrimos?

La ansiedad nos indica que ha llegado el momento de cambiar la perspectiva que tenemos. Sentimos un miedo que está basado en alguna experiencia negativa que nos hizo llegar a unas determinadas conclusiones. A partir de ahí, pensamos que todo va a salir mal. Sentimos que somos el punto de mira de quienes nos rodean y el blanco de cualquier desgracia.

Los síntomas de la ansiedad son molestos, pero no son peligrosos. Tal vez hayamos terminado en urgencias tras sufrir un ataque de pánico, pero seguimos aquí. Lo que sucede es que desarrollamos miedo al miedo. Cuando creemos que algo malo sucederá o que no podremos controlar sus nefastas consecuencias empezamos a sentir ansiedad. A su vez, desarrollamos también una preocupación por sufrir esa ansiedad de manera constante.

Nosotros controlamos a nuestra mente y no al revés. Debemos aprender a sentirnos en control de las situaciones y de la ansiedad que nos generan. Esta aceptación de manera neutra y objetiva es la que nos permite mejorar, pero ¡cuidado! Controlamos nuestra conducta y nuestros pensamientos. Las manifestaciones de la ansiedad deben simplemente observarse con tranquilidad sin agobiarse por su presencia.

the-strategy-1080527_1920

mejorar la ansiedad

Acepta lo que sientes

Cuando dejamos fluir las emociones que sentimos, estas tienden a suavizarse en lugar de volverse más intensas. Sucede lo mismo cuando intentamos calmar la ansiedad y sus síntomas. El lenguaje que utilizamos también nos ayudará a procesarlas mejor. Las palabras crean pensamientos y sentimientos, y estos a su vez crean nuestra realidad.

Nuestra mente es nuestro peor enemigo.

No se admiten más comentarios